9.12.09

Intervención Urbana


Se me ha ocurrido intervenir la Estación Bellas Artes con una FOTOGRAFÍA... no sé si alguien antes había pensado algo PARECIDO (jaja), pero mi intención es RELAJAR al transeúnte, por lo tanto, mi idea es original (otr@s han buscado estresarlo).
Salu2.

22.11.09

manzanillas en semillas

manzanillas en semillas
TichaPitrufina.

Me encantaron estas fotos que le saqué a unas manzanillas flotando, son varias fotos todas muy bonitas.

15.11.09

Comete tus vegetales


Vegetales, originalmente cargada por TichaPitrufina.

12.11.09

Darío


Darío, originalmente cargada por TichaPitrufina.

De cuando en Agosto se compró un sombrero.

Darío

11.11.09

En el Museo Precolombino


En el Museo Precolombino, originalmente cargada por TichaPitrufina.

22.10.09

Panoramas... :P ???



20.10.09

Adorables


Baby Chibi Girl & Boy Samples (3), originalmente cargada por j.m.aranez.

Para relajar las ansias, estas creaciones demasiado tiernas.
Baby Chibi Girl & Boy Samples (3)

12.10.09

Panel solar a base de pelo humano

Que onda esta noticia del 9 de septiembre, que está por todos lados:
"Un adolescente inventa un panel solar que podría ser la solución al desarrollo de las necesidades mundiales de energía … hechas de pelo humano"

"HOAX?: Nepalese Teen Invents Cheap Solar Panel Using Human Hair"

"Progetti fotovoltaici dall’oriente: c’è anche un pannello realizzato con i capelli"

Está en:
Infoguerras
Instablog
Gizmodo Australia
Switched
MyBlogLog
Bitácora.com en esta última hay un artículo que desmiente el fantástico invento.

21.9.09

Mi dieciocho

Entro en Santiago y el ajetreo es inmenso, la gente se apiña en el andén del metro y nosotros tres más la maleta entramos por casualidad y aglutinamiento al vagón. Sólo son dos estaciones le digo a mí Darío para que soporte el calvario de manera menos sufrida. Afuera el olor a humo es el mismo y el aire es frío, como lo gris del paisaje acrecentado por las nubes. El frío de la brisa se cuela por mi ropa pero no interrumpe mis pensamientos que todavía evalúan lo que tan rápido viví.
Parece que mi suerte se ha acostumbrado a poner en mi camino zambullidas de experiencias fuertes, rápidas e incomparables. Dentro de la rutina y la calma de mis días me topo con momentos que me estremecen cada cierto tiempo hasta lo más profundo.
Cuando hace tres días llegué a Temuco sabía que iba a un “encuentro familiar”, sabía que vería a mucha gente, probablemente desconocida pero no sabía lo que eso de verdad significaba. Lo primero que vi, fue mi casa convertida en bodega de feria. La cocina llena de lechugas, repollos, pepinos, matas de apio, limones, paltas (aguacates), el infaltable cajón de tomates y muchas otras cosas más. Ese escenario ya me dio una pincelada de cómo se venía todo, y es que desde acá, a apenas ocho horas de distancia uno lo simplifica todo, no es capaz de ingresar a su burbuja el esfuerzo que otros están realizando por el bien común. Al ver todo ese panorama comencé a divisar que lo que se venía sería grandioso. Pasadas algunas horas oí a mi mamá hablado a Pitrufquén y preguntando como iban las tortas, entonces supuse que mis tías Magaly y Roxana estaban en esa faena. Ahí me pregunté por qué yo no formaba parte de toda esta magia, por qué sólo me limité a pensar: si resulta voy. Por qué tan egoísta.
Al día siguiente, ya en las Cabañas Rayen de don Enrique Teillier. Me inundaba una sensación de lo que voy a llamar “pez fuera del agua” porque me había quedado con ese sin sabor de haber sido “una desmotivada”, y porque la mayoría de los que habían llegado nunca los había visto, pronto se ocurriría el episodio de las zanahorias y por otro lado, empezaría a conocer a las primeras personas, lo que evaporó mi sensación de “pez fuera del agua”.
Sin embargo, lo que rompió el hielo por completo, fueron las presentaciones que se hicieron en el quincho y el poema que recitó el tío Enrique, yo creo que vi lagrimas en más de un rostro. Entonces el encuentro se tiñó de emociones y buenos deseos y a mí se me abrió por completo el corazón llenándome de alegría.
Deseo agradecer a quienes tuve más cerca y con quienes intercambié pasajes de nuestras vidas en breves momentos de elocuencia, no voy a nombrar a nadie porque aun confundo y olvido los nombres, pero sé que cada uno sabrá que hablamos y que está incluido en este agradecimiento.

Me traigo un profundo respeto hacia las raíces familiares, hacia lo que ha una lo hace ser lo que es, lo que sustenta mi memoria, mezclado de colores y voces aliñadas de risas y abrazos. Sé que es el primer encuentro y que muchas cosas se omitieron en un intento inconsciente de idealizar nuestra historia y por lo mismo, estoy segura que nos seguiremos juntando y que cada vez seremos más entregados y habrá menos secretos porque la base del amor, pienso, es la confianza… quizá no a cada minuto, sino en la trascendencia. Por lo mismo, si no es en la familia, en quien más podemos verter nuestros dolores y sin sabores, de donde sacaríamos fuerza para soportarlos.
Espero de todo corazón que en el próximo encuentro sean muchos más los que se atrevan a asistir, contar quienes son sin temor y buscando lo más grande que nos puede entregar una familia, más importante que la historia y los ancestros: la aceptación y el abrazo sincero.
Por último, quiero que entiendan que esto lo dibujo en mi cabeza a las 9 de la mañana después de 8 horas de viaje y mirando una lavadora que hace girar la ropa, entrelazando colores y soltando espuma y mugre; y lo redacto mientras converso con mi papá y Fernando Teillier (el de Praga).
Los quiero mucho.

9.9.09

Que significa qué...

Que significa qué...
El día D, la familia G. decide salir a "tomar once". Tienen deseos de comer los Rolls con sabor a manzana, nuez, canela y caramelo entre otros, que destacan a la cafetería CZ. La familia G. ingresa a CZ, se sienta y un mesero le lleva la carta. Cada uno de los miembros de esta familia elige lo suyo, vienen a tomarles el pedido y ¡sorpresa! no hay Rolls hasta ¿una semana y media más?. Por lo que se disculpan y se retiran algo tristes.
Deciden buscar una segunda alternativa, dirigiéndose a la cafetería D D, mundialmente conocida por su variedad de rosquillas. Al llegar se encuentra con que quedan "una que otra" y no hay tiempo de elegir porque si se demoran los dejarán sin ninguna.
Cansados aceptan "lo que hay" y se lo sirven entre la muchedumbre.
De vuelta, se dirigen a tomar el colectivo y cuando están haciendo la fila, les dicen que el paradero ha cambiado de ubicación y deben caminar devolviéndose.

2.9.09

Vendo, vendo, vendo... tú no tienes nada.

Juego de mesa y sillas para preescolar.
Materialidad: pino oregón.
Superficie: 49 centímetros.
Altura: 55 centímetros.
$20.000.

Cama con ruedas, especial para niños.
Materialidad: pino oregón.
Medidas: 80 centímetros de ancho por 150 centímetros de largo.
Incluye colchón y dos juegos de sábana.
$ 50.000



Juego de comedor para terraza: una mesa y dos sillas. Todas plegables.
Materialidad: madera color cedro.
Medidas de la mesa: 71 por 71 por 74 centímetros.
Incluye la superficie de vidrio para proteger la madera.
$40.000

18.8.09

Ayer mi hijo me sorprendió:

-Bea, por qué estos días estás más callada, más triste y hasta más seria...

No supe que decir, la verdad es que fue como pararme frente a una puerta y luego temer tocar la manilla, no pude ni siquiera asomarme una rendija y sólo dije no sé. Y es verdad, no sé. No sé porque de pronto he preferido las tardes en silencio, porque prefiero mantenerme con ambos pies sobre el suelo y no quiero dejarme llevar por los juegos y las sin razón de muchas veces.
Lo he pensado tal vez sólo sea que temo dejarme llevar por las ideas locas del día a día y terminar acostumbrándome a no tener un trabajo fuera de casa como el reemplazo que estuve haciendo, quizás sea que le temo a la entretención sin sentido de pasar las horas cociendo cosas sin destino o escribiendo aquí, editando fotos, etcétera, todo lo que me entretiene, me absorbe pero no es productivo... no sé

11.8.09

Necesito un "físico-mátemático"

No me refiero a un estado físico proporcionado (90-60-90) ni mucho menos... me refiero a un sujeto, da igual el sexo, que pueda calcular y por ende descifrar un misterio.
El domingo, me encontré con mi mesa de costura llena de diversas cosas, como suele suceder cuando queda descuidada y la asechan las fieras hambrientas de blancas superficies vacías listas para esparcir cachureos.
Me dispuse y la desocupé de todo lo que no era mío y lo último que saqué fue la plancha. Ésta, la deposité en una repisa, sobre las mismas bolsitas de catálogos de siempre; incluso me preocupé de que la plancha quedara en diagonal dentro de la repisa y no se le asomara nada hacia afuera.
Pasó el tiempo, yo cosía y entremedio sentí un sonido algo violento, pero no lo suficiente como para desconcentrarme.
Después dieron las nueve, mi hijo se acostó y en fin el mundo siguió girando, hasta que me fui a preparar alguna infusión en la cocina, y lo primero que vi fue la plancha.
Ahí estaba, tendida en el suelo, de espaldas a la repisa en que la había dejado y no sólo eso, sino que a dos metros de ella a los que hay que sumarle los otros dos metros de altura de ésta. Como es obvio, llamé a mi esposo y lo interrogué sobre el motivo por el cual, a esta altura ya "mí" plancha, yacía tirada en el suelo. Pero él no tenía respuesta y en cambio, me interpeló diciendo: si es tuya, tú sabrás porqué la has puesto ahí. -Pero yo no lo hice- respondí. Y ahí comenzó mi locura, no, bueno, esa es anterior, pero de todas formas esto aumentó mi paranoia.
Me la he pasado horas intentando entender como una plancha vuela por una cocina y cae a la mitad de ésta, nadie la escucha y encima: funciona como si nada.